⚡ Respuesta rápida: el código de barras viene impreso de fábrica, lo asigna el fabricante y es universal. El SKU es interno, lo defines tú y solo existe dentro de tu negocio. Cuando el producto trae código de barras, lo normal es usarlo como SKU. Cuando no lo trae —pan, granel, fruta, verdura— tienes que crear tu propio código.
Qué significa SKU
SKU viene del inglés Stock Keeping Unit: unidad de mantenimiento de stock. Es el código con el que identificas cada producto distinto de tu negocio.
La palabra importante ahí es distinto. Una bebida de 1,5 litros y la misma bebida en lata de 350 ml no son el mismo producto: se compran a distinto costo, se venden a distinto precio y se cuentan por separado. Son dos SKU, aunque sean de la misma marca y sabor.
Esa es la regla que ordena todo lo demás: si lo compras, lo vendes o lo cuentas por separado, es un SKU aparte.
SKU vs código de barras: la confusión que desordena inventarios
Esta distinción parece teórica y no lo es. Es la razón número uno por la que un catálogo termina con productos duplicados y reportes que no cuadran.
Código de barras (EAN)
✓ SKU (código interno)
En la práctica, cuando el producto trae código de barras lo usas como SKU y listo. No hay ninguna ventaja en inventar un código propio para una bebida que ya viene con uno impreso: escaneas y el sistema lo reconoce. El trabajo real está en el otro grupo.
El problema de verdad: los productos sin código de barras
En un almacén chileno esta lista es más larga de lo que uno cree, y suele concentrar buena parte del margen:
- Pan: marraqueta, hallulla, dobladita, pan amasado.
- Frutas y verduras, se vendan por unidad o por kilo.
- Productos a granel: legumbres, arroz, detergente, cloro.
- Fiambrería: quesos, cecinas y jamones laminados al momento.
- Cigarros sueltos y otros productos que compras por cajetilla y vendes por unidad.
- Productos importados o de proveedores chicos que llegan sin código.
Para todos estos necesitas códigos internos. Y acá es donde conviene tener un criterio, porque el desorden de un catálogo casi siempre empieza por improvisar en esta parte.
Cómo armar tu sistema de códigos
Un buen esquema de códigos internos es corto, legible y consistente. El formato que mejor funciona en el canal tradicional es tres letras de categoría + número correlativo:
| Producto | Código interno | Por qué así |
|---|---|---|
| Marraqueta (kg) | PAN-001 | Categoría reconocible al leerla |
| Hallulla (kg) | PAN-002 | Correlativo dentro de la categoría |
| Plátano (kg) | FRU-014 | Deja espacio para crecer |
| Queso gauda laminado | FIA-003 | Fiambrería separada de lácteos envasados |
| Arroz granel (kg) | GRA-007 | El granel merece su propia familia |
| Cigarro suelto | CIG-001 | Distinto SKU que la cajetilla cerrada |
Fíjate en las dos últimas filas, que son las que más se equivocan. Si compras una cajetilla y vendes cigarros sueltos, son dos SKU distintos con una relación entre ellos: una cajetilla equivale a 20 unidades. Si no los separas, tu stock nunca va a cuadrar. Lo mismo pasa con cualquier producto que compras en formato mayor y vendes fraccionado.
El código no describe el producto: lo identifica. Si necesitas leer el código para saber el precio, el sistema ya te falló.
— Javier Torres, Fundador de GranLoopProductos que se venden por peso
Los productos por kilo tienen una particularidad: el monto depende de cuánto pesó, así que el código tiene que llevar esa información. La solución estándar es el código de barras de peso variable: la balanza pesa el producto, imprime una etiqueta con un código que incluye el producto y el peso, y el punto de venta lo lee y calcula el total automáticamente.
Si vendes fiambrería, verduras o granel, esto te ahorra errores todos los días. Lo explicamos con más detalle en POS con balanza y código de barras y en la guía de balanzas para minimarket en Chile.
Cómo imprimir etiquetas para lo que no tiene código
Para los productos sin código de barras puedes imprimir tus propias etiquetas con una etiquetadora, pegarlas en el producto o en la góndola y escanearlas como cualquier otra. No necesitas registrar nada ante ningún organismo: los códigos internos son tuyos y solo tienen que ser únicos dentro de tu negocio. Revisa las opciones en etiquetas y etiquetadora para minimarket.
Los 5 errores que arruinan un catálogo
Estos son los que vemos una y otra vez cuando un almacén nos pasa su catálogo para migrarlo:
Meter el precio en el código
Códigos tipo COCA1890. Cuando sube el precio tendrías que cambiar el código, y al cambiarlo pierdes todo el historial de ventas de ese producto. El código identifica qué es, nunca cuánto cuesta.
Reutilizar códigos de productos discontinuados
"Este ya no lo vendo, le pongo el código a otro". El historial nuevo se mezcla con el viejo y tus reportes de rotación y margen quedan inservibles. Los códigos no se reciclan: se dan de baja.
Crear un SKU por proveedor en vez de por producto
Si le compras la misma bebida a dos distribuidores, es un SKU con dos proveedores, no dos productos. Duplicarlo parte tu stock en dos y ninguna de las mitades refleja la realidad.
No distinguir formatos
El error inverso: meter la botella de 1,5 L y la lata de 350 ml en el mismo código porque "es la misma bebida". Distinto costo, distinto precio, distinto SKU.
Nombres inconsistentes
"Coca 1.5", "coca cola 1,5 lt", "CC 1.5L" para el mismo producto. Cuando busques en el sistema no vas a encontrar nada, y vas a terminar creando el producto de nuevo. Define un formato de nombre y respétalo.
Checklist antes de cargar tu catálogo
Si estás por subir tus productos a un sistema por primera vez, esta lista te ahorra rehacer el trabajo:
- Define las categorías primero, antes de codificar un solo producto. Cambiar la estructura después es mucho más caro.
- Usa el código de barras como SKU siempre que el producto lo traiga. No inventes códigos por gusto.
- Deja espacio en la numeración de los códigos internos: parte de 001 y no aprietes, vas a seguir sumando productos.
- Define un formato de nombre y aplícalo parejo: marca, producto, formato. Por ejemplo "Coca-Cola Bebida 1,5 L".
- Separa lo que compras junto y vendes suelto: cajetilla y cigarro, caja y unidad, kilo y porción.
- Carga el costo de compra, no solo el precio de venta. Sin costo no hay margen que calcular.
Ese último punto es el que más se salta y el que más duele después. Si quieres profundizar, está en cómo calcular el margen por producto.
¿Te da lata cargar dos mil productos a mano?
Migramos tu catálogo desde una planilla Excel y te acompañamos en la puesta en marcha. No tienes que digitar de nuevo lo que ya tienes.
Hablar por WhatsApp →¿Cuántos SKU maneja un minimarket?
Más de los que crees. Un almacén de barrio suele tener entre 800 y 2.000 SKU, y un minimarket mediano pasa fácil los 3.000. Cuando uno hace el ejercicio de listarlos, la cifra siempre sorprende.
Y ahí está el punto: nadie recuerda el costo, el precio y el stock de dos mil productos distintos. Se puede con cincuenta, quizás con doscientos. Con mil se acabó. A partir de cierto número de SKU, tener el catálogo bien codificado deja de ser prolijidad y pasa a ser la única forma de saber qué está pasando en tu negocio.
✦ Cómo lo resuelve GranLoop
Tu catálogo ordenado sin partir de cero: importamos tus productos desde Excel y el resto se completa solo desde tus facturas del SII.
- ✅ Importación de catálogo por planilla Excel con acompañamiento
- ✅ Códigos internos para pan, granel, fiambrería y cigarros sueltos
- ✅ Peso variable con balanza integrada
- ✅ El costo de cada SKU se actualiza solo desde tus facturas de compra
Preguntas frecuentes
¿Qué es un SKU?
SKU viene de Stock Keeping Unit, unidad de mantenimiento de stock. Es el código con el que tú identificas cada producto distinto dentro de tu negocio. La palabra clave es distinto: una bebida de 1,5 litros y la misma bebida de 350 ml son dos SKU diferentes, porque se compran, se venden y se cuentan por separado. El SKU es tuyo, lo defines tú y sirve para que tu sistema sepa exactamente de qué producto estás hablando.
¿Es lo mismo un SKU que un código de barras?
No. El código de barras —normalmente EAN-13 en Chile— viene impreso de fábrica, lo asigna el fabricante y es universal: la misma bebida tiene el mismo código de barras en tu almacén y en un supermercado. El SKU es interno y solo existe dentro de tu negocio. En la práctica muchos sistemas usan el código de barras como SKU cuando el producto lo trae, y eso está perfecto. El problema aparece con los productos que no tienen código de barras: ahí necesitas crear tus propios códigos.
¿Cómo codifico el pan, la fruta o los productos a granel?
Creando códigos internos propios, porque esos productos no vienen con código de barras de fábrica. Lo más práctico es definir un formato corto y consistente, por ejemplo tres letras de categoría más un número correlativo: PAN-001 para la marraqueta, PAN-002 para la hallulla, FRU-014 para el plátano. Si vendes por peso, tu balanza puede imprimir una etiqueta con código de barras de peso variable que el punto de venta lee y convierte en el monto correcto. Lo importante es que el criterio sea siempre el mismo.
¿Cuál es el error más común al crear códigos de productos?
Meter el precio dentro del código. Parece cómodo —ves el precio sin consultar el sistema— pero condena tu catálogo: cada vez que sube el precio tendrías que cambiar el código, y al cambiarlo pierdes el historial de ventas de ese producto. El código debe identificar qué es el producto, nunca cuánto cuesta. El segundo error más común es reutilizar el código de un producto que dejaste de vender: el historial nuevo se mezcla con el viejo y los reportes dejan de servir.
¿Necesito comprar códigos de barras para mis productos?
Solo si vas a fabricar un producto propio y venderlo a otros comercios: en ese caso necesitas un código EAN registrado, que en Chile se gestiona a través de GS1. Si únicamente revendes en tu local, no necesitas comprar nada: usas los códigos de barras que ya traen los productos y creas códigos internos para los que no tienen. Para esos puedes imprimir tus propias etiquetas con una etiquetadora, sin registrar nada ante ningún organismo.
¿Cuántos SKU tiene un minimarket típico?
Un almacén de barrio suele manejar entre 800 y 2.000 SKU, y un minimarket mediano puede llegar fácilmente a 3.000 o más. Es bastante más de lo que la mayoría cree tener, y es justamente la razón por la que el control de memoria deja de funcionar: nadie recuerda el costo, el precio y el stock de dos mil productos distintos. A partir de unos cuantos cientos de SKU el sistema deja de ser un lujo y pasa a ser la única forma de saber qué pasa en el negocio.
En resumen
✔️ El SKU es tu código interno; el código de barras lo asigna el fabricante y es universal
✔️ Si el producto trae código de barras, úsalo como SKU y no inventes nada
✔️ Pan, granel, fiambrería y cigarros sueltos necesitan códigos internos propios
✔️ Un formato simple y parejo funciona mejor que uno ingenioso: categoría + correlativo
✔️ Nunca metas el precio en el código ni recicles códigos de productos discontinuados
✔️ Lo que compras junto y vendes suelto son dos SKU distintos, con su equivalencia